El mismo grupo de marcas, pero para el otro extremo de la lista: dirección y clientes clave. Aquí el trabajo no estuvo en la cantidad sino en el acabado, porque un regalo de este nivel se juzga en los cinco segundos que tarda alguien en abrir la caja.
Todo el kit va en negro mate y el marcado en plata. Sobre acero el logotipo va grabado a láser, que deja el metal expuesto y da ese brillo frío; sobre la caja y la bolsa va impreso, porque el forro no admite calor. Las dos técnicas tenían que terminar en el mismo tono de plata, y ese fue el ajuste largo.
La caja se abre y las piezas están alojadas en su corte, no sueltas. Eso también se cotiza: el troquel interior es lo que hace que el kit llegue igual que salió del taller.
Cómo quedó
Fotos del kit entregado, sin montaje. Toca cualquiera para verla en grande.
Qué cuidar en un kit así
- Negro sobre negro necesita luz. El marcado en plata es lo único que separa las piezas del fondo; con poca luz el kit se ve plano.
- Dos técnicas, un solo tono. Hay que igualar el plata del grabado con el de la impresión antes de correr la producción completa.
- El mate marca huellas. Se entrega con bolsa interior de tela para que la caja llegue limpia.
